El producto con más acciones terapéuticas

El DMSO es útil para aliviar dolores, quemaduras, acné, artritis, retraso mental, apoplejía, amiloidosis, lesiones en la cabeza, esclerodermia, calma el dolor de muelas, de cabeza, hemorroides, tensión muscular, previene la parálisis por lesiones en la médula espinal, mejora los tejidos lesionados, etc.

El dimetilsulfóxido (DMSO) es el producto con más acciones terapéuticas demostradas, protege de la radiación y sirve como medicamento para reducir el dolor y la inflamación.

Entre sus muchas virtudes, el DMSO es útil para aliviar dolores, quemaduras, acné, artritis, enfermedades mentales, apoplejía, amiloidosis, lesiones en la cabeza, esclerodermia, calma el dolor de muelas, de cabeza, hemorroides, tensión muscular, previene la parálisis por lesiones en la médula espinal, mejora los tejidos lesionados, etc.

El dimetilsulfóxido es beneficioso para más de 300 dolencias y es de uso seguro. Entre los compuestos de sulfuro, el DMSO es probablemente el que posee la más amplia gama y la mayor cantidad de aplicaciones terapéuticas jamás demostradas para cualquier otro elemento químico.

Tiene cerca de 40 propiedades farmacológicas que resultan beneficiosas en la prevención, alivio y eliminación de numerosas enfermedades (Morton, 1993).

Pequeñas concentraciones de DMSO protegen de la radiación porque facilitan la reparación de daños en las dobles cadenas del ADN en todo el cuerpo.

El DMSO es un componente efectivo para acabar con el dolor, bloqueando las fibras conductoras de los nervios que lo producen al mismo tiempo que reduce la inflamación e hinchazón al reducir químicos inflamatorios.

El dimetilsulfóxido estimula la curación porque mejora el suministro de sangre a las áreas de heridas dilatando los vasos sanguíneos, incrementando la entrega de oxígeno y reduciendo los coágulos plaquetarios en la sangre.

El dimetilsulfóxido —cuya fórmula química es C2H6OS— es el más potente neutralizador de radicales libres conocido.

Los compuestos de sulfuro se encuentran en todas las células corporales y son indispensables para la vida, son necesarios para una variedad de reacciones químicas involucradas en la desintoxicación de fármacos y otras toxinas perjudiciales.

Propiedades 

El dimetilsulfóxido tiene potenciales aplicaciones clínicas en el tratamiento de distintas condiciones como la depresión, fibromialgia, artritis, cistitis intersticial, lesiones deportivas, insuficiencia cardíaca congestiva, diabetes, cáncer y SIDA (Parcell, 2002).

Como producto con mayores acciones terapéuticas demostradas, el dimetilsulfóxido es uno de los más potentes neutralizantes de radicales libres conocido por el hombre, si no es el más potente.

El DMSO también penetra la piel y la barrera hematoencefálica con facilidad, penetrando tejidos e ingresando al torrente sanguíneo.

Del mismo modo, el DMSO protege las células de daños mecánicos y a medida que pasa el tiempo se necesita en menos cantidad para ver resultados, en oposición a la mayoría de los fármacos que requieren dosis cada vez mayores para obtener resultados.

El dimetilsulfóxido posee un efecto calmante en el sistema nervioso central y llega a todas las áreas del cuerpo cuando es absorbido a través de la piel, incluyendo el cerebro.

Así, el DMSO aplicado en una cierta área conduce generalmente al alivio del dolor en algún otro lugar debido a su efecto sistémico.

El dimetilsulfóxido sirve como transportador de otras sustancias o componentes y también potencia su efecto.

De hecho, sustancias disueltas en DMSO como los corticoides, antibióticos e insulina, podrían utilizarse en menores dosis que lo habitual sin reducir su eficacia terapéutica y además, sus indeseados efectos secundarios disminuyen considerablemente.

Asimismo, sus sustancias pueden atravesar la barrera hematoencefálica que por lo general es impenetrable.

El DMSO también promueve la excreción de orina y funciona como relajante muscular.

El dimetilsulfóxido mejora el sistema inmune incrementando la producción de glóbulos blancos y macrófagos que destruyen materiales externos y patógenos en el cuerpo. Posee propiedades antibacteriales, antivirales y antifúngicas.

También, aumenta la permeabilidad de las membranas celulares, permitiendo y apoyando la expulsión de toxinas de la célula.

Radioprotección, crioprotección y desintoxicación

El DMSO tiene propiedades radio-protectoras contra los letales y mutagénicos efectos de los rayos X en las células, sistemas celulares y animales.

El dimetilsulfóxido posee propiedades crioprotectoras, es decir que es capaz de proteger los tejidos de heridas causadas por congelamiento.

También se ha demostrado que el DMSO es capaz de inhibir una enzima que desintegra la acetilcolina, responsable del aprendizaje y la memoria.
El DMSO es calmante y relajante. La acetilcolina es también un importante factor en la regulación del sistema inmune, actuando como freno contra la inflamación en el cuerpo.

Como fuente de sulfuro, el DMSO ayuda en la desintoxicación de metales pesados. El sulfuro se une a los metales tóxicos pesados (mercurio, plomo, aluminio, cadmio, arsénico, níquel) y los elimina a través de la orina, defecación y sudor.

  • El dimetilsulfóxido produce una rápida disminución del dolor y aumenta la movilidad.
  • Suministrado rápidamente luego de una apoplejía, el DMSO puede disolver la obstrucción que la causa porque restaura la circulación y evita la parálisis.
  • Una vez que el DMSO ingresa al organismo ya sea por la piel, de manera intravenosa u oralmente, permeabiliza el cuerpo y cruza la barrera cerebral, así que incluso ingiriéndolo oralmente puede mejorar la circulación.
  • El dimetilsulfóxido puede ayudar a neutralizar los efectos dañinos en el corazón y cerebro en desórdenes médicos relacionados con heridas a la cabeza y a la médula espinal, ictus cerebral, problemas de memoria y enfermedad coronaria isquémica.
  • El Dr. Stanley Jacob ha suministrado DMSO de forma intravenosa a personas ya paralizadas, parapléjicos y algunos recuperaron el uso de sus miembros.
  • El DMSO ha sido utilizado para transportar antibióticos a áreas de difícil acceso del cuerpo con excelentes resultados, tales como la médula espinal y el cerebro.

Virus, encías, cicatrices y dolores

  • El DMSO puede disolver el revestimiento de proteína de un virus, dejando el núcleo del virus desprotegido con su ácido nucleico expuesto al sistema inmune.
  • Aplicado en las fosas nasales o en crema sobre la cara, el DMSO puede abrir las fosas bloqueadas en pocos minutos. Ha sido utilizado con éxito en pacientes con pólipos (Marvin, 1967).
  • El DMSO puede acabar con enfermedades en las encías y reducir el deterioro de los dientes y el dolor de los mismos.
  • Una concentración de DMSO al 70% aplicada dos o tres veces por día alisará una cicatriz inflamada luego de varios meses.
  • El dimetilsulfóxido es muy útil para quemaduras y herida.
  • El DMSO puede ser efectivo en el tratamiento de dolorosos granos, callos, uñas encarnadas, juanetes, exostosis, dolor de talón e inflamación de pie gotoso.
  • El DMSO puede blanquear las telangiectasias, pequeños vasos sanguíneos dilatados cerca de la superficie de la piel.
  • Reduce el tamaño de las varices en las piernas y la inflamación de las mismas.
  • Alivia los calambres.
  • Una gota de DMSO 25%, una o dos veces al día, es útil para problemas en los ojos, incluyendo cataratas o glaucoma.
  • El DMSO es altamente efectivo para dolores de cabeza vasculares y la tensión muscular que habitualmente acompañan a los dolores de cabeza.
  • El DMSO se ha utilizado, con buenos resultados, en pacientes con estados de sobreexcitación y psicosis.
  • El dimetilsulfóxido es útil en el tratamiento de una cantidad de pacientes con diversos desórdenes genitales y urinarios, incluyendo la enfermedad de peyronie, cistitis intersticial y epididimitis aguda.
  • El DMSO junto con otros tratamientos ha demostrado retrasar el cáncer de manera muy efectiva (Ayre, 1967).
  • La administración de DMSO reduce notablemente la permeabilidad intestinal patológica preservando su capacidad de absorción, rol fundamental en las enfermedades crónicas degenerativas.

Dimetilsulfóxido para traumas corporales y cerebrales

El DMSO también produce excelentes resultados en la piel de personas afectadas con esclerodermia.

Al ser el producto con mayores acciones terapéuticas demostradas, El DMSO tiene propiedades que actúan benéficamente en el proceso de curar los traumas corporales y cerebrales.

Aquí están las más comunes:

  • Bloquea la transferencia de mensajes de dolor, desde el sitio del daño al cerebro.
  • Es un potente antiinflamatorio y maravilloso como un remedio para la artritis.
  • Puesto que es bacteriostático, fungistático y virostático, inhibe el crecimiento de microorganismos.
  • Transporta numerosos agentes farmacéuticos a través de las membranas del cuerpo, administrándolos tópicamente sin recurrir a inyecciones.
  • Reduce la incidencia de trombos plaquetarios en los vasos sanguíneos previniendo o reduciendo así la formación de coágulos sanguíneos.
  • Tiene un efecto específico sobre la contractilidad cardiaca, guardando el calcio de la absorción de la fibra del músculo y reduciendo así la carga de trabajo del corazón.
  • Actúa como un tranquilizante, produciendo sedación del cerebro, aun cuando se frote simplemente en la piel.
  • Aumenta las acciones de los agentes antibacterianos y antifúngicos cuando se combina con ellos para aplicación interna o externa.
  • Es un vasodilatador, probablemente relacionado a la liberación de histamina en las células y a la inhibición de la prostaglandina.
  • Detiene la liberación de colinesterasa, una enzima que causa el rompimiento de la acetilcolina, la cual es una de las formas del complejo de vitamina B necesaria para la función saludable de las neuronas.
  • Tiende a suavizar el colágeno como medio de prevenir o reducir las cicatrices y queloides por sus efectos peculiares de enlaces cruzados.
  • Elimina los radicales hidroxilos libres de manera que reduce el deterioro de los tejidos en el envejecimiento.
  • Estimula varios tipos de inmunidad, especialmente la de las células eliminadoras de la sangre que se derivan de los linfocitos.

Conclusión

El producto con más acciones terapéuticas probadas, el DMSO, es un diurético potente, particularmente cuando se administra por la vía intravenosa.

Además, promueve la formación de interferón en el organismo como un medio expreso de impulsar la respuesta inmunológica.

También, estimula la curación de heridas de todo tipo, tanto externas como internas.

El DMSO tiene el rango más amplio y el mayor número de acciones terapéuticas jamás demostradas para un solo producto.

También tiene la habilidad de aumentarse acumulativamente en sus efectos: ataca la enfermedad en sí misma, no solo los síntomas.

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